Cuando se emprende un proyecto de índole social, enfocado en cualquier dirección o tendencia, tiene como primer paso la concepción de una idea. Para desarrollar la idea es indispensable la planificación de estrategias, las cuales demandan, necesariamente, de análisis de factores que influirán en la factibilidad. Para lograr los objetivos, habrá que establecer métodos y procedimientos bien definidos, a fin de asegurar, una vez conseguido el objetivo, su sostenibilidad en el tiempo y los resultados planificados a largo plazo, así como tener previstas las circunstancias y coyunturas que se puedan originar sobre la marcha, dado que se estará en escenarios de permanente dinámica consustancial al género humano. Entonces estamos hablando de que todo ese conjunto de ideas que se hacen indispensables, es lo que se define como una IDEOLOGIA.
La introducción viene a colación a apropósito de la estigmatización de que es objeto la palabra IDEOLOGIA, por parte de las huestes derechistas. Saben perfectamente que ellos mismos, para poder configurar su sistema capitalista, han tenido que acudir a ideas, con la diferencia de que se trata de propósitos diferentes a las ideas socialistas. Mientras el Socialismo acude a las ideas para un proyecto social integral y colectivo, y puede acudir a métodos de lucha armada cuando el caso lo amerita, el Capitalismo acude a ideas para un proyecto de acumulación de riquezas para beneficio de élites muy minoritarias y acude a las armas permanentemente para amenazar, amedrentar y hasta para exterminar. Mientras el Socialismo, dentro de ese marco integral, usa las ideas para concebir el desarrollo humano como un asunto de dignidad y de moral, el Capitalismo usa sus ideas para el desarrollo únicamente del aspecto económico, el cual va acompañado siempre de aberraciones como la ambición, los vicios, la insensibilidad y la degradación humana, es decir, todo lo indigno e inmoral.
Sin embargo, cuando se refieren a la palabra IDEOLOGIA, siempre lo hacen con la intención de asociarla a la doctrina comunista o socialista, pero con un sentido negativo, desconociendo que ellos tienen también su ideología y sus doctrinas como filosofías de dominación. Las injusticias que vemos en el Capitalismo, expresadas en la exclusión social, que permite concentrar todo el poder económico y político en las élites, son resultado de ideas injustas, pero ideas al fin. Por lo tanto, la palabra IDEOLOGIA, aplicada al sistema capitalista, debe definirse como conjunto de ideas que caracteriza a un conglomerado de élites económicas, cuyo objetivo es acumular riquezas con carácter ilimitado. Para lograr sus propósitos y en adición a sus fundamentos, se valen de ideas en forma de lo que se llama matriz de opinión, de lo que se encargan sus medios de propaganda. Para cada caso específico, se crea una matriz de opinión especial que apuntala los estigmas ya logrados.
En Venezuela se está dando un debate entre los revolucionarios y la oposición de derecha, que en éste momento tiene su escenario en el Congreso de la República. Pude ver un debate en el programa televisado Contragolpe, entre un diputado oposicionista y una funcionaria de la Policia Nacional Bolivariana, de reciente formación. Dicha funcionaria dijo que la Policía Bolivariana actuará en base a una ideología, queriendo significar que actuará regida por métodos, normas, procedimientos, planes, ética, moral y patriotismo, todo lo cual, unido, es un ideal. La respuesta del diputado opositor estuvo centrada en alertar sobre la palabra IDEOLOGIA, asegurando que ésta se presta a confusión y que, por lo tanto, estuvo mal aplicada para referirse a la Policía, toda vez que sugería un matiz político ideológico, entiéndase comunista o socialista. He ahí el resultado de la estigmatización de la palabra. Y es que la estigmatización es un arma que ha dado buenos resultados al sistema capitalista, desde que el mundo se dividió en dos polos después de la Segunda Guerra Mundial. Porque la palabra a la que asocian la palabra IDEOLOGIA, es decir, la palabra COMUNISMO, ha sido también estigmatizada al grado de que su simple mención produce miedo. Es una palabra asociada con muerte, miseria, ateísmo y todo tipo de males.
Poniendo como ejemplo otro caso venezolano, pude ver el testimonio de una señora que, influenciada por la propaganda anticomunista de la oposición y sus medios de comunicacición, tenía temor de acudir a una misión médica cubana, ya que creía firmemente que la matarían o la dañarían expresamente. Sin embargo no le quedó más remedio que acudir a una misión cubana, ante la negativa de atención a su parto en la clínica privada, debido a que su seguro médico había caducado. Cuando vió resuelto su problema, no sólo con profesionalismo extremo, sino gratuito, con mucho amor y atenciones esmeradas, no vaciló en brindar su testimonio y poner en relieve cuán sucia es la campaña contra las misiones cubanas. Eso es consecuencia de la estigmatización de la palabra COMUNISMO. Y es así como también se estigmatiza a un líder, presentándolo como una persona cuel y despiadada, o hasta como un salvaje caníbal, como se llegó a presentar a aquel presidente de Angola llamado Idi Amin Dada. Todo eso es producto de ideas; macabras, pero ideas al fin que conforman una MACABRA IDEOLOGIA.
Pero, precisamente el dinamismo de las ideas en constante movimiento, ha llevado a la Humanidad a vivir nuevos tiempos, en donde los estigmas van dejando de funcionar. Los hechos se encargarán de hacerlos rodar estrepitósamente y, tanto palabras, como líderes, serán reinvindicados. Un estigma es arma de doble filo: termina estigmatizando a quien la usa, por su propia mala fama, porque la ambición y el egoísmo son males ciegos y tozudos, al extremo que no dejan entender que la VERDAD es inocultable e invencible.
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