miércoles, 2 de diciembre de 2009

LEONEL MEDIADOR



Lenoel Fernández mediará en el conflicto colombo-venezolano. En política, indudablemente, se dan situaciones conflictivas salvables e insalvables mediante el diálogo. En unos casos, la voluntad política está presente, pero también puede estar totalmente ausente, porque dicha voluntad, casi siempre, está condicionada por intereses irreconciliables, como son los intereses de clases. La intolerancia, una constante en las clases poderosas, juega un papel central sobre la voluntad, a la hora las grandes disyuntivas, máxime cuando una de las partes ha tomado una decisión que obedece a un plan, desde su punto de vista, crucial para la vigencia de un sistema de dominación regional. Lo antes dicho, se aplica a la situación creada en Sudamérica y, particularmente, entre Venezuela y Colombia.

Una mediación, para un caso de tal envergadura, sólo puede lograr acuerdos frágiles en la forma, porque el fondo nunca será tocado ni admitido por el creador de la crisis. El presidente Fernández tendrá un protagonismo que le puede beneficiar o perjudicar, en la medida que entienda si dialogará con Hugo Chávez y Alvaro Uribe o si con Hugo Chávez y el Pentágono; en la medida que entienda si son o no siete bases militares estadounidenses o colombianas a instalarse en Colombia y que éstas sean realmente para combatir al narcotráfico y a la guerrilla, o para enfrentar el auge del Socialismo del Siglo XXI y, por último, en la medida que entienda que él mismo (la R.D.) será perjudicado en caso que el plan sea para atacar a Venezuela, en primer lugar, y a toda la región como plan final.

No dudo de la capacidad y/o habilidad de Leonel, como tampoco de su comprensión de la situación real, pero si se irrespeta y desconoce a la ONU, OEA y demás instancias representativas de los países del hemisferio, ¿qué puede lograr Leonel que satisfaga a ambas partes y deje conformes a la región y a Estados Unidos?. Considero que la decisión colombiana de ceder su soberanía, sólo puede ser revertida por el propio pueblo colombiano y, aún así, la prepotencia tradicional del poder que siempre invade, sería constante amenaza y la mayor intranquilidad para toda América. Hay una decisión tomada que, en un momento especial que se quiere provocar y cuyo primer paso fue el golpe en Honduras, puede producir acontecimientos especialmente trágicos para una región que ha sufrido y vivido las tragedias de la pobreza y de las dictaduras militares sangrientas a lo largo de su historia.

El reto de Leonel Fernández lo pondrá a prueba: pondrá al desnudo, ya no en su país, sino en toda América y el mundo, su verdadera tendencia política en la medida que lo aprube o desapruebe la opinión de Estados Unidos. Los ojos de América y el mundo estarán puestos sobre él, mientras se comparará su mediación con la de Oscar Arias en el conflicto hondureño. Oscar Arias, por lo menos por pudor, no debió reconocer las elecciones hondureñas, después de haber admitido que Roberto Michelleti no tuvo voluntad política para solucionar la crisis y torpedear, en todo momento, el acuerdo que el propio Arias propició, demostrándose que realmente fue propiciado por el Departamento de Estado de E. U. y que, a pesar de eso, Manuel Zelaya había aceptado. ¿Qué tan prestigiado quedó el Arias Nóbel de la Paz?. Lenoel, debe mirarse en ese espejo, pues hay que admitir que, en el caso hondureño, Leonel ha sido coherente. Al César, lo que es del César.

Buena suerte para Lenel.

domingo, 15 de noviembre de 2009

PUÑALADA TRAPERA AL BOSCHISMO


Cuando el Patrón Oro era la reserva mundial por exclencia, escuché varias veces al prefesor Juan Bosch insistir en la importancia de la explotación de las minas dominicanas, no sólo con el propósito de asegurar las reservas del país, para garantizar la fortaleza de la moneda nacional, sino que a la producción diversificada del oro, debía añadirsele valor agregado para sacar mayor provecho a la comercialización. Recuerdo que proponía preparar y capacitar orfebres que desarrollaran una artesanía altamante rentable que generara empleos y, sin duda, dinamizaría la economía; tendríamos una economía sana y envidiable por otros países. Pero al tiempo que proponía tales cosas, nuestro oro se iba al exterior en lingotes a engordar reservas de otros países, sin que el nuestro aprovechara absolutamente nada: no habían orfebres, no habían reservas en oro en el nivel adecuado, no habían técnicos en minería, la dependencia económica y política estaba en sus mejores tiempos.

Cuando el billete verde sustituyó al oro como reserva internacional, todo el oro producido hasta ese momento, no sólo por nuestro país, sino por todos los países subdesasrrollados, quedó en las arcas de los países desarrollados. Hoy, cuando el dólar se debilita y existe la posibilidad de regresar al Patrón Oro, nuestros países se encuentran incapacitados para aprovechar tal coyuntura, pues parece que nunca imaginaron una crisis que provocaría que el precio internacional del oro se disparara a niveles insospechados, con una tendencia permanente hacia alzas cada vez más rentables.

A República Dominicana, país rico, no sólo en oro, sino en níquel, plata, cobre, tal vez petróleo y varios otros minerales, la situación lo sorprende en la misma posición de los años previos a la sustitución del Patrón Oro, cuando nuestras minas tenían que ser concesionadas, porque no teníamos recursos económicos ni humanos para explotarlas ventajosamente. Aunque las propuestas de Juan Bosch aplicarían de nuevo, no vemos la voluntad política que tampoco existía en aquella época; pero más doloroso es, que esa voluntad política no existe en un gobierno del PLD, partido fundado y cultivado con tanto esmero por el profesor. Se hacen concesiones, precisamente cuando en los países de América Latina, hay una tendencia a la emancipación y a la integración regional, conceptos estos defendidos durante años por el PLD boschista. No cabe duda de que al boschismo se le ha dado la puñalada trapera.

Las discusiones sobre la concesión de la mina de Pueblo Viejo, en Cotuí, se centran en asuntos relacionados a la generación de empleos y de la participación de las provincias involucradas, así como en una participación del Estado que se ve afectada por una serie de facilidades en favor de la empresa canadiense "arrendataria", pues según los voceros gubernamentales y parlamentarios, no se trata de concesión. Pero ocurre, que las condiciones del arrendamiento son tan ventajosas como si se tratara, de hecho, de una concesión, tanto por las facilidades como por el tiempo de duración. Tímidamente se toca el tema medio ambiente, justamente cuando el mundo está inmerso en ese tema tan crucial para la vida humana. No bien salimos, supuestamente, del problema de Los Haitises, cuando nos vamos adentrando en problemas similares.

Un gobierno presidido por Juan Bosch, no sólo no habría caído en semejantes actos de entreguismo, sino que con esa agudeza para prever situaciones, se habría preparado para afrontar los eventos políticos, económicos y sociales desatados desde la aparición de la actual crisis mundial. Por eso, cuando se habla de decepción, se hace con suficientes elementos de juicio y con gran dosis de desesperanza ante un futuro que se está fraguando para beneficio de los privilegiados de siempre; no así para la sufrida población. Lo que se sigue viendo en el panorama nacional, es más de lo mismo: más corrupción, más narcotráfico, más entreguismo y más afectaciones a la naturaleza.

Se están afianzando más y más los intereses foráneos en nuestro país. Cuando, en momentos cruciales determinados por la geopolítica, se hacen concesiones del patrimonio nacional, nadie se imagina que tras las concesiones podemos quedar entrampados en un asunto neurálquico de soberanía; que tras las concesiones de las exploraciones y explotaciones mineras pueden llegar las medidas de fuerza que hoy vemos en Honduras y en los países renuentes a dejarse saquear por los poderosos países desarrollados. Estamos viendo una disposición, por parte de dichos países, a apoderarse de todo el continente, de lo cual estaba muy conciente Juan Bosch. ¿Cuáles políticos de hoy son capaces de orientarnos con aquella clarividencia, elocuencia y capacidad didáctica con que nos acostumbró Juan Bosch en los momentos más confusos de la política nacional y mundial? El dominicano es un país huérfano de líderes. Estamos a merced de los buitres.

domingo, 18 de octubre de 2009

LA HUMANIDAD EN APUROS

Al leer el Listín Diario, me encontré con un importantísimo y bien logrado reportaje de la autoría de Solange de la Cruz Matos, el cual me permito reproducir para mis lectores de aquí y de allá, sobre los resultados de una investigación hecha por un científico dominicano, las cuales nos deben poner a reflexionar sobre la seriedad del problema que enfrenta la humanidad con respecto al cambio climático y sus consecuencias. Más preocupante se torna para los países más vulnerables, tanto en cuanto a la ubicación geofráfica, como a la condición de islas pequeñas amenazadas por la elevación del nivel del mar y los embates de los fenómenos atmosféricos.


Como verán, se trata de un problema cuya ya precarias posibilidades de reversión, dependen de la comprensión de las personas que tienen un estilo de vida basado en el irracional consumismo. Quienes no creen en esta verdad; quienes por la ambición y la fantasía de disfrutar una vida basada en la satisfacción corporal, en desmedro de la propia Naturaleza, sólo se darán cuenta de cuán verdadero es todo lo que leerán más abajo, cuando ya la suerte esté echada.


Por último, un modesto reconocimiento al autor de la tésis, Diógenes Aybar, quien nos hace sentir mucho orgullo, como dominicanos y espero que su alerta, no sólo llegue a las conciencias, sino que llegue a tiempo.

A continuación la reproducción:

CAMBIO CLIMÁTICO
“El CO2 no produce el calentamiento global”
Solange de la Cruz Matos - 10/18/2009

PARA MANTENER EL EQUILIBRIO TÉRMICO DE LA TIERRA Y EVITAR EL COLAPSO, UN CIENTÍFICO CRIOLLO PROPONE REDUCIR EL CONSUMO DE ENERGÍA POR HABITANTE Y CAMBIAR EL PATRÓN DE CONSUMO.

El glaciar Chacallaya, de Bolivia, ha perdido
la mayor parte de su superficie.

Santo Domingo.- “En ciencia no se descarta ninguna hipótesis”. Así inicia Diógenes Aybar su reflexión sobre las razones que originan el calentamiento de la Tierra. Contrario a quienes aseguran que una disminución del dióxido de carbono (CO2) pararía y hasta reduciría el calentamiento del planeta, Aybar asegura que el aumento global de la temperatura se produce por los niveles de calor que se generan al hacer uso de la energía, sea ésta proveniente del petróleo, del gas natural, del carbón o de fuentes limpias como las energías nuclear, solar, hidráulica, eólica u otras. Plantea que la clave está en disminuir las fuentes de calor.

Este investigador dominicano, que tiene la cabeza llena de ecuaciones que sustentan su conclusión, reconoce que ésta no se inscribe dentro de la posición de la mayoría de los científicos del mundo con relación al cambio climático.

“La gran mayoría plantea que el calentamiento global es producto de quemar combustibles fósiles. Y dice que es producto del efecto invernadero. ¿Qué es el efecto invernadero? Cuando se produce mucho CO2 en el aire entonces en la estratosfera se crea una capa que no deja salir los rayos degradados del sol y todo el calor que se produce queda atrapado en la Tierra, haciendo que aumente la temperatura promedio. Pero resulta que hay un gas invernadero más fuerte que el CO2: el vapor de agua. El agua del mar siempre se está evaporando”.

Aybar sostiene que quienes sustentan esa posición se basan en que la curva de aumento de dióxido de carbono coincide con la de aumento de temperatura, sin detenerse en el calentamiento que produce el vapor de agua, que es gigantesco comparado con el del CO2. Afirma que el calor que produce el vapor de agua ha mantenido el equilibrio térmico en la Tierra, que ha empezado a romperse por el excesivo consumo de energía.

El Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC por su sigla en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), integrado por más de 2,000 científicos de todo el mundo, afirma que el calentamiento global es causado por las actividades humanas que generan dióxido de carbono, como la quema de combustibles fósiles, la transformación de bosques a tierras agrícolas y la utilización de fertilizantes nitrogenados.

Ni el CO2 ni el vapor de agua


El científico criollo explica que si en un apartamento cerrado se enciende una estufa, al quemarse el gas se produce vapor de agua, CO2 y calor, y la temperatura comienza a aumentar en ese lugar, lo que evidencia que es la energía consumida lo que produce el aumento de temperatura.

“La cantidad de energía que utiliza el hombre viene aumentando exponencialmente, y la mayor cantidad de energía que se consume es fundamentalmente quemando carbón y petróleo. Mientras más energía consume, más CO2 lanza al aire. El hombre está produciendo calor a una velocidad mayor que lo que la Tierra puede irradiarlo hacia fuera, por lo tanto, tiene que aumentar la temperatura”, asegura.

Al explicar el equilibrio térmico de la Tierra, indica que a la misma le llega radiación del sol, y que una parte es consumida y almacenada por las plantas, otra se queda almacenada en la Tierra, que posteriormente se convierte en carbón, petróleo y otros combustibles; y otra parte es degradada por los animales y devuelta a la atmósfera. El resto es reflejado hacia fuera.

“Esos ciclos llegaron a un punto de equilibrio, y más o menos la temperatura de la Tierra puede ir aumentando en millones de años, pero a una velocidad lenta. Ese equilibrio se rompe cuando se libera de golpe la energía térmica que llegó del sol, que está guardada como energía química en los combustibles fósiles, como carbón, petróleo, y gas natural. Pero, ¿cuántos miles de millones de años pasaron para que se acumulara toda esa energía que está guardada ahí? ¿En cuánto tiempo nosotros hemos quemado el 50 por ciento de todo el petróleo que había almacenado en la Tierra? ¿Qué va a pasar? Que como al calor no le da tiempo a salir se calienta el planeta. Hemos roto el equilibrio”.

Volver al equilibrio térmico


Sus investigaciones le han permitido concluir que es el patrón de consumo de energía lo que ha elevado la temperatura global. Asegura que si se dejara de usar combustibles fósiles y se cambiara a energía nuclear y a energías renovables -con lo que se dejaría de emitir CO2-, si se siguen consumiendo las mismas cantidades el calentamiento global continuaría. La única salida para detener los cambios bruscos en el clima es reducir el consumo de energía.

“La solución está en reducir el consumo de energía a niveles aceptables para reducir la temperatura de la Tierra. Eso no significa detener el ritmo de desarrollo de los países sino detener el consumo innecesario de energía de las naciones poderosas. Por ejemplo, un americano de la ciudad consume alrededor de dos mil veces la cantidad de energía que consume un campesino de los de nosotros”.


Cita a los países de Europa, Estados Unidos, Japón y Corea como los grandes consumidores de energía per cápita, cuyo consumo promedio es 600 ó 700 veces mayor que el de los países no desarrollados. Y expone como una barrera a la reducción en el consumo excesivo de energía que la gente no quiere perder los privilegios que tiene, independientemente de los efectos catastróficos que se derivarán si se continúa con un consumo “aberrante” de energía.

“Habrá un colapso porque los intereses hacen que la gente no quiera perder los privilegios que tiene. En Dubai, en Malasia, la gente vive en edificios altísimos.

Eso es simplemente una ostentación – afirma-. Para una persona llegar desde el suelo hasta allá arriba consume una inmensa cantidad de energía. Eso está pasando en las grandes ciudades del mundo, y esos privilegios la gente no los quiere perder. Por eso tienen a teóricos diciendo que no hay calentamiento global”.

La única salida para detener los cambios bruscos en el clima es reducir el consumo de energía, reitera. Y propone usar únicamente la energía que llega del sol, en sus diferentes fuentes directas o indirectas, para volver al equilibrio térmico.

“Debemos consumir la cantidad de energía que llega, porque ese fue el equilibrio que estableció la Tierra. Si consumo una cantidad igual o menor sé que no estoy poniendo en el ambiente más energía que la que está acostumbrada a recibir para irradiar el excedente.

Toda la energía hidráulica del mundo es energía solar, lo mismo que la eólica y la fotovoltaica”, expone.

(+)


UNA VERDAD INCONTROVERTIBLE


El informe del IPCC de 2007 refiere que en América Latina las temperaturas se han incrementado en 1°C durante el siglo XX, mientras que los niveles del mar se han incrementado entre 2 y 3 milímetros por año desde la década de los ochenta.

Señala que también se han observado cambios en los patrones de precipitaciones, con algunas áreas recibiendo más lluvias, como el sur de Brasil, Paraguay y Uruguay; el nordeste de Argentina y noroeste de Perú, y otras con un menor nivel, como el sur de Chile, el suroeste de Argentina y el sur de Perú.

El informe refiere, además, que los fenómenos climáticos extremos se han vuelto más comunes en varias partes de la región, incluyendo más períodos de lluvias intensas y más días de sequía consecutivos.

Con relación al derretimiento de glaciares en la región, expone que muchos de los más pequeños, que tienen áreas menores a un kilómetro cuadrado, han disminuido su superficie. Y cita el glaciar Chacaltaya, de Bolivia, que ha perdido el 82 por ciento de su superficie desde 1982 (Francou et al., 2003).

“Los datos también parecen indicar una tendencia hacia más frecuentes y/o más fuertes tormentas y desastres naturales climáticos en la región… Los habitantes de América Latina conocen bien el costo de estos acontecimientos meteorológicos extremos.

En 1999, por ejemplo, 45,000 personas murieron en inundaciones y deslizamientos de barro en Venezuela, mientras que en 1998 el huracán Mitch mató a entre 11,000 y 19,000 personas en toda América Central y México. Un informe calculó el daño económico en Honduras de USD 3,8 mil millones, dos tercios del PBI. Recientemente, en el 2005, el huracán Wilma, registrado como el huracán más fuerte del Atlántico, dañó el 98% de las infraestructuras en la costa sur de la Península de Yucatán en México, donde se encuentra Cancún, y causó pérdidas aproximadas de USD 1,5 mil millones en la industria del turismo”, recoge el informe.

El investigador dominicano Diógenes Aybar advierte que los cambios bruscos en la temperatura pueden provocar un desequilibrio de la dinámica ambiental tal que no le dé tiempo al ser humano a adaptarse y muera una cantidad inmensa de seres humanos.

“¿Vamos a adaptarnos después que mueran millones de personas? Uno no quiere catástrofes tan inmensas, por eso es que hay que tomar acciones ya”, concluye.

´






lunes, 28 de septiembre de 2009

DANIEL SANTOS, PRESENTE EN LA GUERRA DE ABRIL



"Hay que estar preso aunque sea un minut0,
para saber cuánto vale la libertad"
(Daniel Santos)

Pocos jóvenes de hoy se interesan por la música y los artistaas del pasado. Si no se interesan por su arte, menos se interesan por lo que fueron en el aspecto social o político. Sólo íconos tan fenomenales como Carlos Gardel, Charles Chaplin, Benny Moré, Elvis Presley, Pedro Infante, John Lennon, Nat King Cole, Frank Sinatra, Celia Cruz y Cantinflas, entre otros, son aún admirados por los jóvenes , pero por los que saben de arte y de la influencia que puede ejercer un artista a través de su arte en la sociedad. Daniel Santos no está excluído del selecto grupo; pero pocos jóvenes, inclusive de Puerto Rico, ignoran la verdadera dimensión artística y su filosofía de vida de una de las figuras más singulares, carismáticas y populares del mundo artístico de hispano américa.

Puerto Rico, Cuba y México, son los verdaderos líderes del arte al sur del Río Bravo. En cada una de dichas plazas, Daniel Santos fue figura cimera en el favor del público. Si en esos tres lugares tan exigentes irrumpió con fuerza descomunal, se entiende que lo mismo ocurriera en todo el mundo de habla hispana y más allá. Lo más significativo de las expresiones artísticas de éstos países, es la primordial exaltación a sus costumbres y valores; no hay desperdicios. Cuando cantan al amor, se destaca un derroche de hermosa poesía capaz de estremecer corazones de piedra. Si el contenido es tan impresionante, se debe en una muy gran medida a la calidad interpretativa de sus cantantes. Daniel Santos supo explotar esa calidad en un vínculo sorprendente con su propia personalidad. Escogía sus temas y a los compositores que quería interpretar. Por esa peculiaridad, siempre cantó lo mejor e interpretó a los mejores.

"El inquieto anacobero" le decían en Cuba. Inquieto, por su estilo de vida; anacobero, palabra usada en Cuba, significa "diablillo" en lengua ñañiga, de procedencia africana, hablada por los miembros de la sociedad Abakuá, la cual estaba formada sólo por hombres; pero, aplicada a Daniel, tiene su origen en la ocurrencia de un locutor cubano que iniciaba su programa con una canción titulada "Anacobero" y en el cual participaba el artista. Daniel Santos tuvo en total doce esposas; dicen que a las féminas les resultaba irresistible y caían abobadas en sus brazos. Contrario a Agustín Lara, quien era feo y desgarbado, Santos era apuesto y con garbo; sin embargo, dicen que también Agustín Lara era irresistible. Parece que sí, porque lograr el amor de María Félix, no era cosa fácil. Todo estaba en el encanto de la palabra y el carisma, que no tiene nada que ver con el aspecto físico.

Su fama de bohemio, mujeriego y parrandero, no terminó siendo obstáculo para también ser revolucionario, independentista y solidario. No sólo fue solidario con los temas de profundo sentimiento humano, pues escuchando "En el juego de la vida", una de sus preferidas, se puede advertir con claridad el concepto que tiene de la existencia humana; del desequilibrio social. En "Virgen de medianoche" se nota un respeto por la mujer amada; un corazón amante conciente de que no ama a un objeto, sino a un ser humano merecedor de ese respeto. Estuvo presente en los grandes acontecimientos políticos, como en las luchas de Pedro Albizu Campos, por la independencia de Puerto Rico, en la Revolución Cubana, así como en la despedida de los soldados que marcharían a la Segunda Guerra Mundial. Fue entonces cuando nació "Despedida" y fue él su primer intérprete.

Pero también a los dominicanos nos visitó hecho canción durante la Guerra Patria, en plena intervención extranjera, con un mensaje político directo. Tengo en mi memoria, muy frescas, las letras y la entonación musical, sin partituras, de aquella canción que me estremece el alma tal como si cantara el Himno Nacional. De su propia inspiración era la canción, pues además de intérprete, era compositor excelente. Compuso el himno del Movimiento 26 de Julio, "Sierra Maestra". entre otras composiciones de corte revolucionario. Trataré de hacer un esfuerzo en las emisoras que existían en aquella época y que aún se mantienen, para conseguir, por lo menos, información. Su título: !Despierta, dominicano!. Aquí va la canción:

¡Despierta dominicano!;
¡despierta, que amanecío!.
Dale la mano a tu hermano
para que reine la unión;
para que respeten tu bandera,
para que respeten tu Nación.

Soy un pobre diablo sin bandera;
soy un pobre diablo sin nación;
uno que al cantar, llorando espera,
llegue hasta mi Patria la Liberación.

Y tú, que todo lo tienes:
Himno, Bandera y Honor,
debes de cuidar la Santa Tierra
que te ha regalado Dios.

(Aquí la trompeta declara la partitura musical
de la canción "Quisqueyq" y luego se repite completa).

Para ese mismo año (1965) y desde principios de la década, Daniel popularizaba exitosamente la canción "Linda" y Felipe Pirela hacía lo mismo con "Quisqueya". Esos dos colosos del bolero estaban en la cima de la popularidad, por lo tanto, era el mejor momento para estar presentes con nosotros. Fue la mejor expresión artística de la solidaridad de los Pueblos de Borinquen y de Venezuela. Cuarenta y cuatro años después, Puerto Rico sigue colonizado, Venezuela avanza hacia nuevos horizontes y nosotros, aún con Himno, Bandera y Honor, nos debatimos entre nuevos y también muchos de los mismos retos, sin alcanzar aún ese despertar y esa unión que nos pidió Daniel en aquellos momentos aciagos, a quien, si aún viviera, le diría que Puerto Rico despertará; tal vez despertará primero que nosotros. Por eso quisiera escudriñar y encontrar la canción original. ¡Si pudiera lograrlo y ponerla, renovada, en voz de Danny Rivera!, otro boricua solidario sin bandera y sin nación que ama entrañablemente nuestra tierra.


sábado, 19 de septiembre de 2009

NUESTRAS CIUDADES

Todo aquel que ha viajado a los países desarrollados o, por lo menos, a los más desarrollados que el nuestro, fácilmente nota las abismales diferencias entre las ciudades modernas y las nuestras; y cualquiera de las nuestras, en cuanto a órden, limpieza y servicios se refiere. Y es bueno aclarar que, aunque es cierto que tenemos menos recursos debido al subdesarrollo, la falta de recursos no es el obstáculo para que tengamos ciudades modernas. Nuestras ciudades son ciudades, simplemente porque para serlo, se necesita estructurar un conjunto de edificios y calles y que las actividades que se desarrollen en ellas no sean de carácter agrícola, tal como lo define el diccionario de la Real Academia. Recuerdo haber consultado el Pequeño Larousse Ilustrado por allá por 1984, los datos sobre República Dominicana y, refiriéndose a sus ciudades decía: "Santo Domingo, su capital, es la única con aspecto de gran metrópoli". Hoy podríamos decir así: "Es la única gran urbe o metrópoli", pues con la palabra "urbe" nos referimos a una ciudad muy populosa que demanda servicios, como por ejemplo, de transporte moderno, como un metro, túneles, elevados y grandes avenidas.

A pesar de ser una gran ciudad o una gran urbe, Santo Domingo adolece de ciertas condiciones que la puedan comparar con las grandes metrópolis como Buenos Aires, Ciudad Mejico o Santiago de Chile, debido a su crecimiento desordenado y a la precariedad de servicios básicos. No se puede comparar con ciudades de países muy grandes; pero sí vale la comparación con ciudades de países pequeños y subdesarrollados como el nuestro, para que haya cierta proporcionalidad. Una ciudad, para ser moderna, no tiene que exhibir extravagancias como Nueva York, Tokio. París. Londres o Sao Paulo. Para mí, el modernismo lo determina la existencia de facilidades y servicios eficientes de que pueda disponer, así como el órden en el tránsito, entre otros detalles importantes.

Alcantarillados pluvial y sanitario, transporte urbano organizado y decente, señalizaciones y semáforos sincronizados, aceras y contenes bien diseñados, pavimentación de las calles, limpieza esmerada, ornato y parques, oficinas públicas eficientes, servicios públicos como agua, electricidad, gas y telefonía, bibliotecas públicas, museos, teatros y auditorios, entre otras facilidades, pueden lograrse en una ciudad de nuestro país, con los recursos de que disponemos. El problema está en una sola palabra: CORRUPCION. Pero también en una frase: FALTA DE VOLUNTAD. Nuestra ciudad capital concentra todas las grandes actividades nacionales e internacionales porque es en ella que se concentran todas las facilidades de una ciudad moderna, aunque no comparable a las mencionadas más arriba.

Pero a todo lo dicho debo agregar, que los ciudadanos también son un elemento determinante para clasificar y calificar a una ciudad. Por eso, los elemento cultura y educación son indispensables para tales fines. Si tenemos una pequeña porción de la población que practica la cultura popular, también tenemos una pequeña élite que cultiva las Bellas Artes, por lo cual no se siente la actividad cultural en ninguna de nuestras ciudades. Los nuevos ricos no se integran a las actividades culturales y, de hacerlo, lo hacen con un criterio exhibicionista para ser destacados en la prensa por los escasos cronistas que se dedican a exaltar todo cuanto hace la "alta sociedad". No faltaron reseñas en favor de las "personalidades" dominicanas que asistieron al concierto del Gran Pavarotti en el Teatro Nacional; pero cuando éste intentó una segunda presentación, hubo de ser suspendida por falta de público. ¿Habría ocurrido lo mismo en París o Nueva York?.

LAS DEMAS CIUDADES DOMINICANAS
Lo que diga de La Romana, puedo decirlo de cualquiera de las ciudades más grandes del país: Santiago, San Cristóbal, San Pedro o Puerto Plata, casi con las mismas descripciones. ¿Qué tenemos en dichas ciudades de modernismo? Muy poco o casi nada, ni siquiera órden. El que quiera comprobarlo, que se desvista de ese apasionamiento que acostumbramos a exhibir por un irracional regionalismo y camine por las calles, que se suba a un "carrito o una guagua de concho", que busque un servicio público eficiente o que salga de su casa después de un fuerte aguacero. Si es no vidente o de escasa visión, como si usa silla de ruedas, ni intente salir sin compañía o en su silla de ruedas por las aceras: SON UN DESASTRE. No puede caminarse un metro sin que se encuentre con un desnivel para la entrada de un vehículo a una marquesina. Los únicos desniveles o rampas permitidos para minusválidos, no existen, pero hay desniveles de alto y bajo relieve hasta para facilitar la entrada de una motocicleta a la vivienda. Además de que tiene que bajar a la calle porque le obstruye el paso una familia completa sentada en la acera, una mesa con frituras, un juego de dominó, un taller de cualquier cosa o el jolgorio del colmadón. De los ruidos, ni hablar: el platanero con su bocina estridente a la hora de su siesta, pero también la caravana política con equipos que estremecen hasta a los edificios, están a la órden del día.

¿Para qué tenemos las señales de paso peatonal? Si acaso aparece un chofer que le cede el paso, hay que tener cuidado, pues le sale un chorro de vehículos con choferes imprudentes o un "motoconcho" que sale de la nada. La educación de la población no es escasa, sino nula. No se puede llamar la atención a nadie que esté en defecto, por eso estamos a años luz de tener ciudades modernas, debido más a esa falta de educación que a la existencia o no de las facilidades necesarias. Admito que, por ser dominicano, cometí de salir a la calle en Lynn, Massachusetts, con una cerveza en la mano. Un ciudadano me llamó la atención de manera muy cortés por haber advertido en mí ignorancia a la ley estatal que prohibe tomar bebidas alcohólicas en la vía pública. Le agradecí con la misma cortesía, al tiempo que le pedí excusas y retorné la cerveza de inmediato. Realmente lo hice porque ya lo había hecho en Nueva York y creí que valía en Massachusetts, en donde las actividades de diversión nocturnas cesan a la una de la madrugada sin ningún tipo de protestas. Pero vaya a Nueva York en verano para que vea en las zonas de concentración de la diáspora criolla y se sentirá como en casa.

Recuerdo cuando en Santiago se instalaron parquímetros, cómo fuero arrancados por los choferes en violentas protestas, doblándole el pulso al municipio. De todas maneras, en cada una de nuestras ciudades hay personas concientes, grupos preocupados por nuestras deficiencias, grupos culturales haciendo grandes esfueerzos, pero los mismos apenas se notan, dado el grado de descomposición y de hipocresía conque muchas autoridades enfrentan la situación. Estoy seguro que el Ayuntamiento puede regular muchas cosas que están en la Ordenanza Municipal, como es liberar de obstáculos a las aceras, el transporte urbano, entre otros renglones, con una voluntad que podría estar al margen de la corrupción, porque hay cosas con las que no se debe jugar. A propósito de corrupción pregunto: ¿cuántas cosas podría hacer la Sindicatura si los regidores no se embolsillaran tanto dinero?. Por lo menos equipar a los bomberos o instalar academias de música. El problema de los Ayuntamientos no es presupuestario ni del 10% aunque sea justo que lo reciban para mejor desenvolvimiento, pero mientras tanto, se pueden hacer muchas cosas con lo que reciben tan pronto se elimine la corrupción. ¡QUE INGENUO SOY!

PROXIMA ENTREGA: DANIEL SANTOS PRESENTE EN LA GUERRA DE ABRIL.

sábado, 12 de septiembre de 2009

ABOGADOS INSACIABLES

Hay que admirar a todo aquel que estudia; a todo aquel que tiene deseos de superación personal. Lograr una meta deseada, debe llenar de satisfacción a quien ha ido en pos de ella. Pero ¿se mantiene la misma satisfacción cuando, al llegar, se encuentra con un status quo que le alienta a las prácticas anti éticas e inmorales?. Esto puede ocurrir a cualquier nuevo profesional en cualquiera de las áreas del saber; pero en materia de Derecho, en nuestro país la proclividad a dejarse vencer por la tentación es altamente posible.

No pretendo ejemplarizar todas las actividades profesionales que competen a los abogados, pues no soy especilista en la materia; pero como es precisamente a los que no somos especialistas que dichos profesionales más prestan sus servicios, estamos en capacidad de detectar una situación anómala, fraudulenta o injusta que nos afecte. Por eso, en lo que a los contratos de arrendamiento de viviendas o inquilinato se refoere, es fácil sentirse timados, tanto por un abogado, como por el propietario de un inmueble. Esta es una de las actividades más frecuentes con que se enfrenta un profesional del Derecho en nuestro país.

Vivimos en un país que, como en todos los subdesarrollados, las leyes se crean, pero no se aplican con toda justicia y, las que se aplican, se cumplen en función de una conveniencia coyuntural o en función de la importancia de los involucrados. La ignorancia por parte de un amplio segmento de la sociedad dominicana, de los deberes y derechos, es una ventaja a favor de los abogados que les permite "orientar" a conveniencia. En la ley de inquilinato, por ejemplo, un abogado está conciente que los depósitos en garantía deben depositarse en el Banco Agrícola; saben que ganarán intereses mientras exista el contrato de alquiler, sin embargo, es normal, a pesar de lo ilegal, que el propietario usufructúe el valor dado en depósito y, más aún, que al finalizar el contrato no sean devueltos esos valores. ¿Por qué, si los abogados conocen las leyes, se prestan a esas violaciones?.

Por otro lado, el abogado se beneficia de la ignorancia de la ciudadanía en cuanto a los honorarios que deben cobrar por la legalización de un contrato mediante acto notarial. Pueden cobrar un porciento, como pueden cobrar el equivalente a un mes de alquiler. Asi, si el alquiler está pactado en 15 mil pesos, olímpicamente el abogado notario se embolsilla una cantidad similar por un servicio cuyo costo real es el valor de unos sellos que no llegan a 200 pesos. En adición a semejante estafa, unos "buscones" o "corredores" lanzados a la calle para detectar cualquier propiedad en venta o alquiler, se dedican a mostrar los inmuebles, previo pago de la cantidad que se les antoje, de lo contrario, no muestran nada ni le indican el lugar exacto de la ubicación, no vaya a ocurrir que el interesado identifique al propietario, a quien inducen a no publicar letreros "Se Alquila".

Cuando se entra en negociaciones con el "buscón", éste le lleva a la oficina del abogado, quien le confirma todo cuanto le informó el intermediario corredor quien, además de ganar un porciento de lo que se le paga al abogado, le exige al inquilino una comisión adicional por la dedicación que puso en servirle. Logran sus objetivos, dependiendo del grado de ignorancia del inquilino. Esta situación anormal pero normal, no tiene ninguna instancia a la cual acudir con garantía de éxito. Simplemente es un desorden legalizado por la costumbre. ¿Qué pasaría si, al finalizar un contrato de alquiler, el inquilino exige ante las autoridades competentes, la devolución de sus depósitos, incluidos los interese que éstos generaron?. ¿Cuál sería el papel del abogado notario que intervino?. Aún cuando las leyes protegen teóricamente al inquilino de manera clara, éste no tiene garantías de que un reclamo suyo prospere.

Como las mercancías de consumo, los honorarios profesionales de cualquier sector, si acaso están sujetos a tarifas establecidas por ley, simplemente no se cumplen y no pasa nada. Encima de eso, el fisco es evadido muy a pesar de lo dificil que hoy resulta hacerlo. Se cuentan con los dedos de las manos las fortunas de los abogados apegados a las buenas prácticas. Una importante cantidad de los profesionales del Derecho, son auténticos mercaderes del engaño, que han desprestigiado una profesión llamada a ser noble e indispensable para el desenvolvimiento de la sociedad. La avaricia está haciendo su trabajo.

martes, 25 de agosto de 2009

MÉDICOS INDOLENTES


¿DE QUÉ SE QUEJAN LOS MÉDICOS?

Hay formalidades que se hacen de manera simbólica, como parte de un guión para una escena protocolar y nada más. Me refiero al famoso juramento hipocrático de los graduandos de las facultades de medicina de nuestras universidades, el cual ha degenerado en un juramento hipócrita. ¿Que soy muy exagerado?, creo que sólo uno de nuestros médicos lo juzgaría así. Los médicos dominicanos constituyen la clase más privilegiada de toda la sociedad nacional. Creo que ellos han sacado provecho en demasía al sistema económico que nos rige, injusto como el que más. Y aunque me estoy enfocando en los dominicanos, parece que es lo mismo en todos los países, por lo menos, en los de nuestra región y hasta en Estados Unidos, a juzgar por la enorme cantidad de médicos cubanos que realizan labores solidarias en países que concentran sus médicos en las urbes, y donde los más necesitados no tienen el derecho humano de la salud. Hoy en Estados Unidos, hay 47 millones de ciudadanos sin seguro de ninguna clase y unos 25 millones que sí lo tienen, pero de muy baja cobertura. Eso se debe simplemente a la indolencia del sector médico privado que nada más entiende y vive del lucro.

Que los médicos del sector público merecen un salario justo, es comprensible; pero son pocos los que sólo viven del salario que les paga el gobierno por unas pocas horas de trabajo no diario. Casi todos tienen sus consultorios en clínicas privadas o en algún local independiente, con una pequeña o grande área para chequeos rutinarios con uno que otro equipo modesto, quién sabe si adquirido por sus propios peculios. Que instalados en una clínica privada tengan que cubrir el costo que representa el espacio que ocupan, el uso de las facilidades como sala de operaciones, Etc., también es comprensible; pero ahí se da una injusticia que parte de los propietarios de clínicas, en su mayoría, evasores de impuestos y negadores de servicios de emergencia a cualquier hijo de nadie. Son verdaderos mercaderes de la salud, responsables de la ineficiencia oficial al realizar labores que pueden calificarse de sabotajes contra los hospitales públicos.

"Para eso me quemé las pestañas", es la justificación por excelencia, obviando que, si estudió en una universidad estatal, su costo fue pagado en alta proporción por los ciudadanos; si lo hizo en una privada, también todos los dominicanos pagamos alguna proporción, debido a que todas esas universidades reciben ayuda del Estado, no importa cuán elitistas sean. Que sus especialidades o post grados les haya costado toda una fortuna, podría comprenderse también; pero ¿cuántas veces piensan recobrar esa inversión a costa de quienes trabajan duro para mantenerse vivos?. Pero lo más indignante es que los médicos practican y aprenden con los cuerpos de los pobres; con los cadáveres de los pobres, a quienes luego les niegan el servicio o se lo dan a regañadientes.

Luego aparecen empresas intermediarias de seguros que, por tan sólo administrar los recursos de los asegurados, se llevan una proporción mayor a lo que representan los honorarios médicos, los servicios y los medicamentos, toda vez que no hay una cobertura para las efermedades y medicamentos de mayor costo. Por su parte, un médico establece el precio de su consulta con toda libertad, no hay regulaciones al respecto. El médico cobrará la diferencia o complemento de su consulta de acuerdo a su criterio, lo cual perjudica al usuario, pues el seguro pagará el completivo en base a la tarifa establecida. Luego, si el médico, en un momento dado, decide aumentar el precio de la consulta, en la misma proporción exigirá el completivo al usurario. Llegará entonces el momento en que una consulta se encarecerá tanto, que no sabremos si vale la pena estar asegurado. Nadie nunca ha regulado esta práctica; es un privilegio irritante y perverso.

Nadie controla eficientemente las prácticas médicas. Si acaso las hay, las estadísticas sobre la cantidad de cesáreas por X cantidad de casos, estoy seguro que arrojarían una proporción como la que denunción Hugo Chávez en Venezuela: siete de cada diez. Una cesárea en Venezuela cuesta catorce mil bolívares (cerca de cinco mil dólares y cerca de ciento ochenta mil pesos dominicanos). Ante tan atractivo monto, la ética profesional y el juramento hipocrático, son pura basura. Siempre aparecerá una justificación para practicar cesáreas: de un tiempo a esta parte, casi todos los fetos están a punto de ser ahorcados con el cordón umbilical, o el feto se mueve tanto, que hace una maroma en el vientre y se atraviesam, o bien la mujer se equivocó al informar al médico en los inicios del parto, Etc. Etc. Nadie está en capacidad de contradecir al médico, sus conclusiones son "santa palabra". Después de todo, el dinero tiene que aparecer aunque tenga que hipotecar la casa, vender su vehículo o atracar un banco.

Recientemente acudí a una cita médica. Según mi seguro, debo pagar nada más trescientos pesos por la consulta (aunque no entiendo por qué en otros casos sólo he pagado doscientos), pero el médico, que a los no asegurados cobra dos mil pesos, me hizo pagar quinientos. Me indicó análisis que debía entregarle al día siguiente. Tuve que pagar otros quinientos. Me inició un tratamiento para dar seguimiento al nivel de azúcar, por lo que debí volver al mes siguiente cuando, obviamente, debí pagar otros quinientos. No me indicó análisis de laboratorio para comprobar el nivel de azúcar, sino que me pinchó un dedo y tomó una mínima muestra de sangre. En cuestión de segundos, concluyó: "su azúcar está en buen nivel, no debe preocuparse". A seguidas escribió en un papelito la cifra de RD$200.00, por concepto de esa prueba relámpago y agregö: "pague esto a la secretaria". Pagué los doscientos al tiempo que veía la cantidad de pacientes en espera, por lo menos diez, más unos cuatro que me habían antecedido. Hice un rápido cálculo de los ingresos de ese médico: treinta mil pesos, sólo en consultas de la primera tanda. No sé si lo mismo se repitió en la segunda.

Mientra todo esto ocurre, hay un Colegio Médico que funciona más como sindicato que como colegio, infectado por intereses políticos, nada solidario con los demás trabajadores de la salud, como paramédicos o enfermeras. Cada presidente del colegio, sólo quiere el supuesto prestigio que representa ser su presidente, destacarse en una actividad más bien azuzada por entes opositores de turno. Pero la máscara se le caería pronto a cualquier ex presidente del Colegio Médico Dominicano, si, como ya ha ocurrido, es nombrado como Ministro de Salud Pública. Se aplica, en casos así, que "una cosa es con violín y otra con guitarra". La sinceridad es un mito.

En la próxima entrega, les toca el turno a los abogados, en lo que respecta al reglón alquileres. Hasta luego.